Hoy, he propuesto a mis compañeras de trabajo ir a cenar a un restaurante y, como era mi propuesta, han decidido que podríamos ir a un restaurante español. Así que me he metido en la web de uno que una compañera ha recomendado para echar un vistazo al menú y a la web y me he topado con una web que, aunque aparentemente tiene muy buena pinta, está llena de errores textuales.
Lo malo es que no es la primera vez que veo un menú de un restaurante español fuera de España con errores o lo que es peor: hasta en España, me he encontrado con menús que dan penita verlos. Se supone que una web, un menú o cualquier panfleto de un restaurante o de cualquier empresa es un método publicitario, pero ¿qué publicidad se puede hacer si está lleno de errores que se podrían evitar si en vez de hacerlo uno mismo se contratara a alguien que supiera hacerlo bien? En el caso del restaurante español en otro país, la sensación que te llevas es que lo que vas a comer no va a ser lo que esperas, ya que, si ni siquiera se han molestado en que el menú fuera escrito por alguien nativo, a saber en qué se molestarán respecto a la comida. Por supuesto, puede que la comida sea excelente, pero la primera mala impresión ya se la han llevado.
En mi opinión, convendría gastarse cuatro duros en una buena traducción o redacción que te dé una buena publicidad que quitarte clientes por tener la mala pata de cometer una falta de ortografía. Igual, en España, la falta de ortografía se puede tomar a guasa y no adquirir importancia alguna, pero en el caso de fuera de España, la falta se relaciona con "no ser nativo", algo que para un restaurante especializado en la comida de un determinado país es tan solo mala publicidad. Ni que decir tiene que algo bien escrito da la impresión de orden y detallismo, algo que en un restaurante resulta muy apreciado.
Aquí tenéis algunos ejemplos que me he encontrado hoy:
¿No quedaría mucho mejor "crema de aguacate"? (Sé que sale en la RAE, pero en España se usa aguacate).
Como se puede ver, hay una mezcla de mayúsculas y minúsculas a modo de calco del alemán, pero lo peor es que no se usa un criterio homogéneo.
En dos líneas, dos fallos, que, sin duda, han ocurrido por escribir rápido.
La tilde de "Menú", igual por desconocimiento o por escribir con prisas.
Estos son solo ejemplos. Sé que hay muchos casos peores, pero que en dos páginas se vean estos pequeños errores, ya es todo un indicativo de falta de profesionalidad. El problema no está en la intención (que seguro que es buena), está en que por ahorrarse un dinero en contratar a un traductor o a un corrector o por no perder dos minutos en repasarse el texto, la impresión que causa es justo la contraria a la planeada y, al final, puede conllevar la pérdida de clientes y, por tanto, de dinero.
En conclusión, si haces las cosas, mejor las haces bien :)
martes, 25 de septiembre de 2012
jueves, 6 de septiembre de 2012
Fiestas de Aranda
Como buena arandina, me voy a las fiestas y os recomiendo a todos que hagáis lo mismo :)
¡Hasta la vuelta!
¡Hasta la vuelta!
martes, 4 de septiembre de 2012
De costumbres y convenciones
Hoy quería hablar de algo que oí el otro día y que me lleva molestando un tiempo, pero quiero dejar claro que solo es una opinión personal.
El otro día me senté a hablar con el productor de uno de los juegos de la empresa para la que yo trabajo. La idea era convencerlo de que si quieren un producto bien localizado, necesitamos libertad para hacerlo (en los juegos online hay limitaciones debido a los mapas globales donde juegan jugadores de todos los rincones del mundo). El caso es que lo que queríamos era que los traductores pudieran traducir todo y que no estuvieran obligados a dejar los nombres propios en el idioma original, ya que, a veces, esos nombres propios hacían referencia a personajes históricos cuyo nombre suele tener una traducción ya aceptada y aunque estaba de acuerdo con nosotros, soltó un comentario haciendo referencia a unas traducciones en un idioma que no voy a mencionar en el que básicamente criticaba las decisiones que habían tomado los traductores de escribir todo en su idioma y evitar interferencias del inglés en medio de su traducción. Él decía que cualquiera que juegue a videojuegos sabe que XP es experiencia y no hay que traducir esa abreviatura a ningún otro idioma (esto es solo un ejemplo). Lo que quería decir es que en los videojuegos hay ciertas palabras que se usan en inglés o ciertas traducciones que ya están generalizadas para determinadas cosas y que, por tanto, hay que dejar de esa forma.
Yo, en mi modesta opinión, no estoy de acuerdo al 100% con este comentario. Aunque sí que hay que adaptarse al género, a la plataforma y adecuar tu lenguaje a lo que el usuario espera o quiere, creo que porque algo se lleve haciendo mucho tiempo de la misma forma, no hay razón para asumir que sea la decisión más correcta.
Un ejemplo: cuando yo llegué a mi empresa, en uno de nuestros juegos que era sobre piratas, la taberna se llamaba en español "Pub" y me decían que no lo podía cambiar porque los jugadores ya estaban acostumbrados. Al final, conseguí cambiarlo porque básicamente no estoy de acuerdo con el hecho de que si algo es incorrecto haya que dejarlo así por costumbre y eso se aplica a cualquier convención que haya en el mundo de los videojuegos o casi casi en cualquier ámbito. Claro que hay que respetar las traducciones de los primeros traductores, pero si no son correctas, considero que hay que corregirlas e igual crear una nueva convención. Asimismo creo que hay muchas cosas que se dejan en inglés porque al principio se tomó esa decisión, pero no veo el motivo por el que haya que seguir usando el inglés ahora que jugar a videojuegos es una actividad muy habitual y menos en un país como el nuestro donde tendemos a escribir casi todo en nuestro idioma por nuestra gran riqueza de vocabulario. De hecho, creo que los juegos se sentirían más nuestros si no aparecieran palabras en inglés o calcos solo por el mero hecho de que siempre ha sido así.
Y de momento, esto es todo, amigos :)
El otro día me senté a hablar con el productor de uno de los juegos de la empresa para la que yo trabajo. La idea era convencerlo de que si quieren un producto bien localizado, necesitamos libertad para hacerlo (en los juegos online hay limitaciones debido a los mapas globales donde juegan jugadores de todos los rincones del mundo). El caso es que lo que queríamos era que los traductores pudieran traducir todo y que no estuvieran obligados a dejar los nombres propios en el idioma original, ya que, a veces, esos nombres propios hacían referencia a personajes históricos cuyo nombre suele tener una traducción ya aceptada y aunque estaba de acuerdo con nosotros, soltó un comentario haciendo referencia a unas traducciones en un idioma que no voy a mencionar en el que básicamente criticaba las decisiones que habían tomado los traductores de escribir todo en su idioma y evitar interferencias del inglés en medio de su traducción. Él decía que cualquiera que juegue a videojuegos sabe que XP es experiencia y no hay que traducir esa abreviatura a ningún otro idioma (esto es solo un ejemplo). Lo que quería decir es que en los videojuegos hay ciertas palabras que se usan en inglés o ciertas traducciones que ya están generalizadas para determinadas cosas y que, por tanto, hay que dejar de esa forma.
Yo, en mi modesta opinión, no estoy de acuerdo al 100% con este comentario. Aunque sí que hay que adaptarse al género, a la plataforma y adecuar tu lenguaje a lo que el usuario espera o quiere, creo que porque algo se lleve haciendo mucho tiempo de la misma forma, no hay razón para asumir que sea la decisión más correcta.
Un ejemplo: cuando yo llegué a mi empresa, en uno de nuestros juegos que era sobre piratas, la taberna se llamaba en español "Pub" y me decían que no lo podía cambiar porque los jugadores ya estaban acostumbrados. Al final, conseguí cambiarlo porque básicamente no estoy de acuerdo con el hecho de que si algo es incorrecto haya que dejarlo así por costumbre y eso se aplica a cualquier convención que haya en el mundo de los videojuegos o casi casi en cualquier ámbito. Claro que hay que respetar las traducciones de los primeros traductores, pero si no son correctas, considero que hay que corregirlas e igual crear una nueva convención. Asimismo creo que hay muchas cosas que se dejan en inglés porque al principio se tomó esa decisión, pero no veo el motivo por el que haya que seguir usando el inglés ahora que jugar a videojuegos es una actividad muy habitual y menos en un país como el nuestro donde tendemos a escribir casi todo en nuestro idioma por nuestra gran riqueza de vocabulario. De hecho, creo que los juegos se sentirían más nuestros si no aparecieran palabras en inglés o calcos solo por el mero hecho de que siempre ha sido así.
Y de momento, esto es todo, amigos :)
miércoles, 15 de agosto de 2012
El español globalizado
Buenas:
Tras una época de cambios y un veranito ajetreado, vuelvo a escribir y esta vez quería hacer referencia a algo que escribí en mi última entrada:
"Lugar de publicación: si pretendes que el juego se venda de la misma forma en España que en América Latina y no vais a publicar el juego traducido al español de América Latina, deberías intentar informarte de qué expresiones o palabras pueden no entenderse o tener otro significado...".
Estaba hablando de los conflictos a los que uno hace frente cuando localiza un videojuego y mencioné la necesidad de adaptación en el caso de que el juego se publique solo en español de España para toda América Latina. Pues bien, ahora me gustaría reflexionar hasta qué punto esa es una buena decisión para una empresa.
Por supuesto, al final, desde el punto de vista de la empresa todo se reduce a una cuestión de números: ¿se consiguen más usuarios si ofrecemos una versión en español de América Latina en el continente americano? y, sobre todo, ¿se gana más dinero?
Pues, a priori, en general, la respuesta es no, pero solo a priori, ya que, en realidad, si nos basamos en el concepto mismo de la localización, ofrecer una versión en el español de cada uno de los países de América Latina sería prácticamente obligatorio, ya que localizar como bien dice la palabra es hacer un producto local y un producto no se puede sentir ni hacer local si los usuarios del mismo lo reciben en un idioma, que aunque sea el mismo en teoría, les resulta ajeno en la práctica. Pensad por un momento lo que sentís cuando escucháis una película en español de América Latina, normalmente, se os hace pesada y os resulta poco natural, incluso la relacionáis directamente con las telenovelas. Esto es normal porque te separan miles de kilómetros de distancia de la cultura donde se ha producido o doblado esa película. Por ello, es de esperar que los usuarios de un videojuego en América Latina no esperen lo mismo del videojuego que los usuarios de España.
Entonces, ¿por qué no sale rentable a priori? No nos engañemos, eso no se debe a la localización, si se viera desde el punto de la calidad y de ofrecer un producto completamente local entonces sí se localizaría para cada país hispanohablante en vez de usar la versión de España o usar la versión de México para toda América Latina, ya que solo así el producto estaría adaptado al usuario. El problema es que suele suponer más dinero del que aporta a la empresa, ya que además de localizar el producto al idioma correspondiente para que funcione, hay que adaptar los gráficos, adecuar los métodos de pago, establecer precios competitivos para el país correspondiente y organizar los servidores. Por ello, las empresas suelen recurrir a una única versión en español o como mucho a una en español de México y usarla para todos los países hispanohablantes. Al ser la misma versión, hay poca flexibilidad a la hora de adaptarla a un país o a otro y al final suele conllevar que los usuarios no se sienten identificados con el texto porque no aprovecha todos los recursos del idioma, ya que tiene que ser lo más neutral posible para que se pueda vender en todos los sitios y los intentos de localización en otras variantes no les salen rentables porque al no haber invertido en otros aspectos del juego que posibiliten su monetización, la localización les aporta el mismo dinero incluso menos que si no lo hubieran localizado en la variante correspondiente y ni que decir tiene que si se decide localizar en solo una variante (por ejemplo, en español de México) y venderlo en toda América Latina, tenemos el mismo conflicto que teníamos al principio cuando se vendía el español de España, ya que el texto solo se adapta a México y no a Colombia o a Venezuela o a Argentina, etc.
En definitiva, al final hay más trabajo de globalización que de localización propiamente dicha y el diccionario Panhispánico de Dudas se convierte en tu mejor amigo.
Tras una época de cambios y un veranito ajetreado, vuelvo a escribir y esta vez quería hacer referencia a algo que escribí en mi última entrada:
"Lugar de publicación: si pretendes que el juego se venda de la misma forma en España que en América Latina y no vais a publicar el juego traducido al español de América Latina, deberías intentar informarte de qué expresiones o palabras pueden no entenderse o tener otro significado...".
Estaba hablando de los conflictos a los que uno hace frente cuando localiza un videojuego y mencioné la necesidad de adaptación en el caso de que el juego se publique solo en español de España para toda América Latina. Pues bien, ahora me gustaría reflexionar hasta qué punto esa es una buena decisión para una empresa.
Por supuesto, al final, desde el punto de vista de la empresa todo se reduce a una cuestión de números: ¿se consiguen más usuarios si ofrecemos una versión en español de América Latina en el continente americano? y, sobre todo, ¿se gana más dinero?
Pues, a priori, en general, la respuesta es no, pero solo a priori, ya que, en realidad, si nos basamos en el concepto mismo de la localización, ofrecer una versión en el español de cada uno de los países de América Latina sería prácticamente obligatorio, ya que localizar como bien dice la palabra es hacer un producto local y un producto no se puede sentir ni hacer local si los usuarios del mismo lo reciben en un idioma, que aunque sea el mismo en teoría, les resulta ajeno en la práctica. Pensad por un momento lo que sentís cuando escucháis una película en español de América Latina, normalmente, se os hace pesada y os resulta poco natural, incluso la relacionáis directamente con las telenovelas. Esto es normal porque te separan miles de kilómetros de distancia de la cultura donde se ha producido o doblado esa película. Por ello, es de esperar que los usuarios de un videojuego en América Latina no esperen lo mismo del videojuego que los usuarios de España.
Entonces, ¿por qué no sale rentable a priori? No nos engañemos, eso no se debe a la localización, si se viera desde el punto de la calidad y de ofrecer un producto completamente local entonces sí se localizaría para cada país hispanohablante en vez de usar la versión de España o usar la versión de México para toda América Latina, ya que solo así el producto estaría adaptado al usuario. El problema es que suele suponer más dinero del que aporta a la empresa, ya que además de localizar el producto al idioma correspondiente para que funcione, hay que adaptar los gráficos, adecuar los métodos de pago, establecer precios competitivos para el país correspondiente y organizar los servidores. Por ello, las empresas suelen recurrir a una única versión en español o como mucho a una en español de México y usarla para todos los países hispanohablantes. Al ser la misma versión, hay poca flexibilidad a la hora de adaptarla a un país o a otro y al final suele conllevar que los usuarios no se sienten identificados con el texto porque no aprovecha todos los recursos del idioma, ya que tiene que ser lo más neutral posible para que se pueda vender en todos los sitios y los intentos de localización en otras variantes no les salen rentables porque al no haber invertido en otros aspectos del juego que posibiliten su monetización, la localización les aporta el mismo dinero incluso menos que si no lo hubieran localizado en la variante correspondiente y ni que decir tiene que si se decide localizar en solo una variante (por ejemplo, en español de México) y venderlo en toda América Latina, tenemos el mismo conflicto que teníamos al principio cuando se vendía el español de España, ya que el texto solo se adapta a México y no a Colombia o a Venezuela o a Argentina, etc.
En definitiva, al final hay más trabajo de globalización que de localización propiamente dicha y el diccionario Panhispánico de Dudas se convierte en tu mejor amigo.
sábado, 28 de julio de 2012
El usuario: tratando de salvar distancias
En una de mis primeras entradas,
ya mencioné que lo más importante en el mundo de los videojuegos es convencer
al usuario. Al fin y al cabo, es el que te da de comer, pero ¿qué ocurre cuando
lo que te pide el usuario es lo más fácil, pero no lo más correcto o no lo más
bonito?
Los traductores solemos ser
grandes puristas del idioma. Es normal, ya que trabajamos constantemente con él
y tenemos que ser capaces de justificar nuestras decisiones. Por ello, cuando
nos lucimos en una traducción y damos con una palabra, una expresión o una
invención que nos parece brillante, nos cuesta mucho recular y corregirla si
alguien la critica o te propone otra cosa, pero en esta vida, existe el término
medio. En el caso de los juegos online, estos juegos son accesibles para miles
de personas de cualquier rincón del planeta y, por supuesto, unas prefieren
unas cosas y otras, otras. Además, en el caso del español, a menudo la versión
de España se vende también en América Latina con lo que el conflicto a veces es
mucho mayor. Asimismo, los juegos online suelen incluir foros donde los
jugadores publican sus sugerencias y, como estos juegos se actualizan de
continuo, los jugadores esperan ver algunas de sus sugerencias reflejadas en el
juego. El traductor, por tanto, no es tan libre como le gustaría y no puede
tomar decisiones unilaterales, por muy buenas que le parezcan.
No obstante, mi consejo es el
siguiente: deja la cabezonería a un lado y sé práctico, lo que quieres es ganar
usuarios, que la gente compre el juego o que juegue a él online, pero no seas
tonto ni tomes por tontos a los usuarios. Es decir, no hagas que se pierda la
esencia del juego, ya que el juego debe ser capaz de hacer viajar al usuario a
otro mundo: al espacio, a la Edad Media, etc. Vamos que ni tanto ni tan calvo porque quieres vender, pero también gustar. Es decir, tu vocabulario, en mi opinión, debería adaptarse a tres valores y que ninguno desequilibre a los otros:
- Al tipo de jugador o público al que se destina el juego: si el juego es para niños, aunque se desarrolle en la Edad Media, deberás usar un vocabulario sencillo que puedan entender los niños, pero que, a su vez, les haga sentir que se encuentran en medio de las justas, por ejemplo.
- Al género y contexto del juego: si el juego se desarrolla en el espacio y es un juego de ciencia ficción, deberás adecuar tu vocabulario a este género.
- Lugar de publicación: si pretendes que el juego se venda de la misma forma en España que en América Latina y no vais a publicar el juego traducido al español de América Latina, deberías intentar informarte de qué expresiones o palabras pueden no entenderse o tener otro significado (hablaré en otra entrada más en profundidad de este tema).
Sé que combinar estos tres
valores es todo un desafío, pero es un desafío necesario, ya que, de nada sirve
haber escrito un texto lleno de figuras literarias y con el vocabulario más
especializado en la materia si nadie lo va a leer o si quien lo lee no lo
entiende y decide dejarlo a medias.
martes, 3 de julio de 2012
El deporte como literatura moderna
Hola a todo el que me lea:
Para empezar y para que quede claro antes de que lleguen los comentarios, esta es solo una opinión personal y no tiene nada que ver con la traducción, pero, puesto que acabamos de ganar la Eurocopa, me parecía el momento adecuado para escribir esta entrada.
Últimamente sobre todo por lo que nos toca (qué grande la selección española), he estado leyendo las noticias deportivas más que de costumbre y recuerdo que también hablamos en la universidad sobre el tema. Creo que la sección deportiva, nos guste o no, se acabará convirtiendo en la literatura moderna. De hecho, lee cualquier artículo de la sección de deportes y verás cómo es la sección donde más uso se da a las figuras literarias y es que hay artículos plagados de metáforas, metonimias e hipérboles. Parece que estuvieras delante de la mismísima Odisea o que estuvieran describiéndote una tragedia griega o si lo adaptamos a tiempos modernos, parece que te estuvieran relatando una película, a veces, incluso de amor.
Aquí tenéis un ejemplo que sale en un artículo de El País de hoy:
Los centrales del equipo rival se quedan sin referencias ante estos jugadores que hacen de la movilidad y el ingenio sus principales armas. No es fácil perseguir sombras que no se guían por los rayos del sol. Que, en cierto modo, van a su bola. Como no era fácil marcar a Jairzinho, que cosía el balón a la bota, o a Gerson, puro talento concentrado en cada posición, en cada momento del partido; o a Pelé, o a Kocsis, o a Kubala.
Algunos dirán que es una pena que se comparen las secciones deportivas con la literatura, pero la realidad es que cada vez se lee menos, pero la gente sigue leyendo las victorias de la selección o los comentarios sobre la Champions, así que ¿por qué no matar dos pájaros de un tiro y ofrecer las noticias con los mejores recursos de nuestra lengua? ¿Acaso no enriquece leer sea lo que sea? Yo creo que las noticias deportivas se han convertido en un arte literario y estético dentro de lo que son los textos informativos, un arte que conviene aprovecharlo y explotarlo en una era donde la lectura, por desgracia, ha dejado de tener importancia o de considerarse un entretenimiento y que conste que yo prefiero un buen libro ;)
¡Viva la roja!
Para empezar y para que quede claro antes de que lleguen los comentarios, esta es solo una opinión personal y no tiene nada que ver con la traducción, pero, puesto que acabamos de ganar la Eurocopa, me parecía el momento adecuado para escribir esta entrada.
Últimamente sobre todo por lo que nos toca (qué grande la selección española), he estado leyendo las noticias deportivas más que de costumbre y recuerdo que también hablamos en la universidad sobre el tema. Creo que la sección deportiva, nos guste o no, se acabará convirtiendo en la literatura moderna. De hecho, lee cualquier artículo de la sección de deportes y verás cómo es la sección donde más uso se da a las figuras literarias y es que hay artículos plagados de metáforas, metonimias e hipérboles. Parece que estuvieras delante de la mismísima Odisea o que estuvieran describiéndote una tragedia griega o si lo adaptamos a tiempos modernos, parece que te estuvieran relatando una película, a veces, incluso de amor.
Aquí tenéis un ejemplo que sale en un artículo de El País de hoy:
Los centrales del equipo rival se quedan sin referencias ante estos jugadores que hacen de la movilidad y el ingenio sus principales armas. No es fácil perseguir sombras que no se guían por los rayos del sol. Que, en cierto modo, van a su bola. Como no era fácil marcar a Jairzinho, que cosía el balón a la bota, o a Gerson, puro talento concentrado en cada posición, en cada momento del partido; o a Pelé, o a Kocsis, o a Kubala.
Algunos dirán que es una pena que se comparen las secciones deportivas con la literatura, pero la realidad es que cada vez se lee menos, pero la gente sigue leyendo las victorias de la selección o los comentarios sobre la Champions, así que ¿por qué no matar dos pájaros de un tiro y ofrecer las noticias con los mejores recursos de nuestra lengua? ¿Acaso no enriquece leer sea lo que sea? Yo creo que las noticias deportivas se han convertido en un arte literario y estético dentro de lo que son los textos informativos, un arte que conviene aprovecharlo y explotarlo en una era donde la lectura, por desgracia, ha dejado de tener importancia o de considerarse un entretenimiento y que conste que yo prefiero un buen libro ;)
¡Viva la roja!
viernes, 22 de junio de 2012
El currículo del traductor
Tras un par de semanas de estrés laboral, vuelvo a escribir. Ya mencioné en mi entrada sobre la entrevista que un día os hablaría del currículo y ya va siendo hora.
Quería comentar un par de puntos que me parecen importantes a la hora de preparar un CV, pero todo desde el punto de vista de un traductor y desde el mío como persona que contrata a traductores. Es decir, lo que voy a nombrar son las cosas en las que yo me fijo, pero no quiere decir que todas las empresas o todas las personas encargadas de mirar los CV se fijen en las mismas cosas o den el mismo valor a los mismos aspectos.
Apariencia
Sé que en España, al menos cuando vivía yo allí, era importante que el CV ocupara una sola página. Para mí que ocupe solo una página no es vital, es más, a veces, es mejor que ocupe algo más, pero que no se omita nada importante, pero sí que considero que el CV debe ser breve e ir al grano. Si un CV es muy largo, el que lo lee acaba perdiéndose en él.
Además de ser preciso, el currículo debe ser ordenado. Es decir, que, a primera vista, el que lo lee sepa dónde encontrar los aspectos más importantes. Conviene que esté dividido en los apartados usuales para que el empleador se concentre en lo que realmente quiere saber y que estos apartados estén separados de forma visual para facilitar la lectura.
Contenido
Mi recomendación es que no falten los siguientes apartados:
- Datos personales
- Formación
- Experiencia laboral
- Idiomas
- Conocimientos informáticos
Se pueden añadir otros apartados como formación complementaria, conocimientos adicionales, becas, aficiones, pero creo que los apartados que he mencionado no pueden faltar.
En los datos personales, incluye tu nombre y apellidos, fecha de nacimiento, tu lugar de procedencia (en el caso de los traductores, este dato es muy importante para que el empleador sepa si eres nativo o no de la lengua a la que traduces. De hecho, en algunos países, el empleador no puede preguntártelo directamente, así que conviene que tú mismo te adelantes y des el dato para evitar procedimientos y pasos innecesarios), tu dirección, tu email y tu teléfono. En algunos países, se incluye la religión y la raza. Desde mi punto de vista, estos dos factores no deberían ser necesarios ni relevantes a la hora de seleccionar al candidato al puesto, pero en algunos países son obligatorios (busca en Internet si lo es para el país donde solicitas el puesto).
En formación, escribe tus estudios en orden cronológico desde lo más actual a lo más antiguo. Desde mi punto de vista, en este apartado solo debes incluir tus estudios universitarios o de formación profesional, los postgrados, másteres o doctorados. El Bachiller o la Primaria no hacen falta (salvo que el país a donde se dirija tu CV te exija esa información).
En experiencia laboral, yo recomendaría incluir solo lo que es relevante para el trabajo que solicitas, pero sin dejar huecos, ya que la empresa suele preferir que el candidato haya hecho algo de forma continua y si hay un hueco de, por ejemplo, un par de años, se preguntarán el motivo por el que no has trabajado. Si estuviste ese tiempo en el paro, por ejemplo, puedes incluirlo en el CV también. Con relevante para el trabajo que solicitas me refiero a que si por ejemplo cuando tenías 16 años fuiste camarero en un bar durante el verano, no es necesario que lo incluyas, salvo que sea tu única experiencia laboral, en cuyo caso, deberías quedar constancia. Ordena tu experiencia laboral de forma cronológica desde la más actual a la más antigua.
En idiomas, escribe los niveles del marco común europeo de referencia, ya que son estándares dentro de Europa y el empleador sabrá exactamente lo que quiere decir tu nivel. (http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/marco/cvc_mer.pdf)
En conocimientos informáticos, en mi opinión, lo que quiere saber el empleador es si manejas distintos sistemas operativos, si conoces bien el paquete de Office y lo más importante que te diferenciará de otros traductores: con qué herramientas de traducción asistida has trabajado o si tienes alguna experiencia con ellas.
Para un traductor, también son importantes otros datos, como becas en el extranjero, tiempo que has pasado en otro país, combinaciones de idiomas, si eres traductor jurado o no, si te has especializado en algún tipo concreto de traducción, si tienes conocimientos artísticos, etc.
De cualquier forma, el contenido del CV depende mucho del país al que te dirijas. Cada uno tiene sus propias normas. Por ejemplo, en Inglaterra suelen analizar mucho la parte de intereses o psicológica del candidato; en España, se centran más en los conocimientos y experiencia y en Alemania, te piden toda tu formación desde que eras un renacuajo ;) y que adjuntes todos los títulos y cartas de recomendación posibles desde el principio.
Para acabar, solo una cosita más: la foto. No es obligatoria en todos los sitios y en teoría no te pueden descartar por la foto y supongo o quiero creer que casi nadie lo hace, pero si incluyes una foto, incluye una foto profesional o una de carnet, no uses una en la que te estés tomando unas copas con tus amigos o estés sentado en la arena de la playa. La foto, quieras o no, causa una impresión en el empleador/entrevistador.
Foto no recomendada para el CV:
De momento, esto es todo, amigos ;)
Quería comentar un par de puntos que me parecen importantes a la hora de preparar un CV, pero todo desde el punto de vista de un traductor y desde el mío como persona que contrata a traductores. Es decir, lo que voy a nombrar son las cosas en las que yo me fijo, pero no quiere decir que todas las empresas o todas las personas encargadas de mirar los CV se fijen en las mismas cosas o den el mismo valor a los mismos aspectos.
Apariencia
Sé que en España, al menos cuando vivía yo allí, era importante que el CV ocupara una sola página. Para mí que ocupe solo una página no es vital, es más, a veces, es mejor que ocupe algo más, pero que no se omita nada importante, pero sí que considero que el CV debe ser breve e ir al grano. Si un CV es muy largo, el que lo lee acaba perdiéndose en él.
Además de ser preciso, el currículo debe ser ordenado. Es decir, que, a primera vista, el que lo lee sepa dónde encontrar los aspectos más importantes. Conviene que esté dividido en los apartados usuales para que el empleador se concentre en lo que realmente quiere saber y que estos apartados estén separados de forma visual para facilitar la lectura.
Contenido
Mi recomendación es que no falten los siguientes apartados:
- Datos personales
- Formación
- Experiencia laboral
- Idiomas
- Conocimientos informáticos
Se pueden añadir otros apartados como formación complementaria, conocimientos adicionales, becas, aficiones, pero creo que los apartados que he mencionado no pueden faltar.
En los datos personales, incluye tu nombre y apellidos, fecha de nacimiento, tu lugar de procedencia (en el caso de los traductores, este dato es muy importante para que el empleador sepa si eres nativo o no de la lengua a la que traduces. De hecho, en algunos países, el empleador no puede preguntártelo directamente, así que conviene que tú mismo te adelantes y des el dato para evitar procedimientos y pasos innecesarios), tu dirección, tu email y tu teléfono. En algunos países, se incluye la religión y la raza. Desde mi punto de vista, estos dos factores no deberían ser necesarios ni relevantes a la hora de seleccionar al candidato al puesto, pero en algunos países son obligatorios (busca en Internet si lo es para el país donde solicitas el puesto).
En formación, escribe tus estudios en orden cronológico desde lo más actual a lo más antiguo. Desde mi punto de vista, en este apartado solo debes incluir tus estudios universitarios o de formación profesional, los postgrados, másteres o doctorados. El Bachiller o la Primaria no hacen falta (salvo que el país a donde se dirija tu CV te exija esa información).
En experiencia laboral, yo recomendaría incluir solo lo que es relevante para el trabajo que solicitas, pero sin dejar huecos, ya que la empresa suele preferir que el candidato haya hecho algo de forma continua y si hay un hueco de, por ejemplo, un par de años, se preguntarán el motivo por el que no has trabajado. Si estuviste ese tiempo en el paro, por ejemplo, puedes incluirlo en el CV también. Con relevante para el trabajo que solicitas me refiero a que si por ejemplo cuando tenías 16 años fuiste camarero en un bar durante el verano, no es necesario que lo incluyas, salvo que sea tu única experiencia laboral, en cuyo caso, deberías quedar constancia. Ordena tu experiencia laboral de forma cronológica desde la más actual a la más antigua.
En idiomas, escribe los niveles del marco común europeo de referencia, ya que son estándares dentro de Europa y el empleador sabrá exactamente lo que quiere decir tu nivel. (http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/marco/cvc_mer.pdf)
En conocimientos informáticos, en mi opinión, lo que quiere saber el empleador es si manejas distintos sistemas operativos, si conoces bien el paquete de Office y lo más importante que te diferenciará de otros traductores: con qué herramientas de traducción asistida has trabajado o si tienes alguna experiencia con ellas.
Para un traductor, también son importantes otros datos, como becas en el extranjero, tiempo que has pasado en otro país, combinaciones de idiomas, si eres traductor jurado o no, si te has especializado en algún tipo concreto de traducción, si tienes conocimientos artísticos, etc.
De cualquier forma, el contenido del CV depende mucho del país al que te dirijas. Cada uno tiene sus propias normas. Por ejemplo, en Inglaterra suelen analizar mucho la parte de intereses o psicológica del candidato; en España, se centran más en los conocimientos y experiencia y en Alemania, te piden toda tu formación desde que eras un renacuajo ;) y que adjuntes todos los títulos y cartas de recomendación posibles desde el principio.
Para acabar, solo una cosita más: la foto. No es obligatoria en todos los sitios y en teoría no te pueden descartar por la foto y supongo o quiero creer que casi nadie lo hace, pero si incluyes una foto, incluye una foto profesional o una de carnet, no uses una en la que te estés tomando unas copas con tus amigos o estés sentado en la arena de la playa. La foto, quieras o no, causa una impresión en el empleador/entrevistador.
Foto no recomendada para el CV:
De momento, esto es todo, amigos ;)
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